En Setiembre del 2008, tres amigos llamados Gustavo, Cristian y Willy, comenzaron a construir su propio Hostel. Lo que dio origen al nombre fue que cuando ellos llegaron a la casa encontraron dentro de ella una perra Gran Danés llamada Mhayl, y decidieron bautizar el Hostel en su honor como: La Casa de Mhayl Hostel.
Basados en su afición por los deportes extremos, sus emprendedores pensaron este Hostel como un espacio para todos aquellos que gustan de la adrenalina y la pasión por la velocidad, la aventura y el riesgo.
Este es el aire que vas a respirar en La Casa de Mhayl Hostel, donde te vamos a mostrar otra manera de vivir Mendoza, para que disfrutes de una experiencia al límite.
Divertido, alegre y seguro, con un ambiente agradable y relajante, brindamos el mejor servicio y atención para que La Casa de Mhayl Hostel sea ese “mundo” al que siempre quieras volver.